Sapo gigante
El sapo gigante, también conocido como sapo marino o sapo de caña, es uno de los anfibios más grandes del mundo y puede encontrarse en la Amazonía Ecuatoriana, especialmente en zonas húmedas y abiertas, como los alrededores de ríos, lagunas o áreas intervenidas por el ser humano. Su tamaño imponente, que puede alcanzar hasta 25 cm de longitud, y su aspecto robusto lo convierten en un habitante llamativo —y a veces temido— de la selva.
A pesar de su nombre, este sapo no tiene relación con el ambiente marino. Su piel es rugosa y de tonalidades marrones, lo que le permite camuflarse fácilmente entre el barro y la hojarasca. Una de sus principales características defensivas son las glándulas parotoides situadas detrás de los ojos, que secretan una sustancia tóxica capaz de causar efectos graves en depredadores e incluso en humanos si es manipulada sin precaución.
El sapo gigante es una especie generalista, tanto en hábitat como en dieta. Se alimenta de una gran variedad de insectos, lombrices, pequeños reptiles y hasta otros anfibios. Su gran apetito lo hace importante para el control de plagas, pero en ecosistemas donde ha sido introducido, como en Australia, ha tenido impactos ecológicos negativos. En su entorno natural, como el del Napo Wildlife Center, cumple un papel fundamental dentro del equilibrio ecológico.


